Notas e historia
Registro dejado por un Akan del Destino
Los traidores nos expulsaron y, al final, nos hicieron retroceder hasta aquí.
No sé si el Sumo Sacerdote está a salvo, y yo no dejo de ver en mi cabeza los rostros de nuestros hermanos que no pudieron escapar de ellos.
En cuanto recupere el aliento y vuelva a ponerme en pie, debo recuperar el templo.
Que las bendiciones del Señor Marchutan nos acompañen a todos.
(El resto está dañado y no se puede leer).