Notas e historia
Registros de Kion
...
Sangre, olor a explosivos y muerte, tanta muerte. Hoy se ha perdido otra vida.
Cada vez que uno de mis compañeros se va, solo me llega un grito débil.
Y luego, silencio.
...
Al final, el último me abandonó.
Tenía las alas dobladas y el cuerpo cubierto de suciedad. Su cuerpo me pareció cálido entre mis brazos por un instante, pero solo era su sangre.
Una vez que toda la sangre caliente hubo abandonado su cuerpo, su muerte me golpeó como un mazazo en la nuca. Mientras su cuerpo empezaba a enfriarse y a ponerse húmedo y pegajoso, no pude hacer otra cosa que desplomarme en el suelo y dejar que las lágrimas fluyeran.
¡Oh, Yustiel! ¿Por qué no me das fuerzas? ¿Permitirías que viera cómo mis compañeros quedaban atrapados en este mundo corrompido y aislados del flujo de Od?
En ese momento, una energía cálida comenzó a latir dentro de mi pecho.
Una luz reconfortante rodeó mi cuerpo, haciéndome sentir como si el hombre muerto en mis brazos hubiera vuelto a la vida por un instante. Ese era el poder de la Vida y la gracia de Aion.
Efectivamente, Yustiel me había respondido cuando me encontraba en mi momento más desesperado, y así me convertí en el último Daeva de la vida ascendido.