Notas e historia
Registro del guardián, parte 2
La Fortaleza de Verteron ha caído. Todos los Guardianes y miembros de la Orden de la Ilusión que la defendían perdieron la vida. Nuestra unidad logró sobrevivir y huir gracias a que nos encontrábamos vigilando las afueras.
A pesar de nuestra clara desventaja, intentamos cumplir con nuestro deber. Aunque habíamos perdido Elysium y carecíamos de la divinidad empírea que nos guiara, seguíamos llamándonos Guardianes a nosotros mismos. Reunimos a los supervivientes, convocamos a la Legión y retomamos la lucha contra Ishtar.
Sin embargo, los Balaur no eran nuestros únicos enemigos. Aquellos que se habían corrompido, olvidando la guía del Od y las enseñanzas de la divinidad empírea, así como los que habían sufrido alteraciones por la influencia del Od inestable, se volvieron contra nosotros. Nadie fue capaz de consolarlos ni de guiarlos. Nos desmoronamos antes de poder lanzar una ofensiva total contra los Balaur.