Notas e historia
Sombra de Kaisinel, vol. 3
Sobre el origen de la divinidad empírea
Aunque las divinidades empíreas han desaparecido, el origen de su poder permanece.
Las doce divinidades empíreas fueron creados por Aion y albergan en su interior el origen de su fuerza. Ellos mismos sellaron sus orígenes en algún lugar de Atreia.
El origen no posee poder por sí solo, pero si una divinidad empírea se consume o pierde su fuerza, el poder perdido regresa a dicho origen.
Además, el origen se protege a sí mismo manifestándose como una ilusión o un ectoplasma de la divinidad empírea.
La ubicación de estos lugares ocultos solo se transmite a los Sumos sacerdotes de la Orden de la divinidad empírea.
Según la leyenda, reunir todos los orígenes de las divinidades empíreas permitiría crear el Artefacto de la Eternidad, lo que otorgaría un poder y unas habilidades inimaginables.
Tras la Guerra Final, cuando Ishtar y Fafnir asolaron Elysea y Asmodae, los Sumos sacerdotes y los de la Orden concentraron sus esfuerzos en sellar y proteger los orígenes. Por suerte, los Balaur aún desconocen la existencia de estos.
Aunque solo los Sumos sacerdotes conocen el paradero de los orígenes, de momento tampoco se conoce la ubicación de estos sacerdotes.