Notas e historia
Apocalipsis de Kalil, capítulo 1
La tristeza y la ruina reinaban, y tu existencia fue un milagro.
Oh, tú.
¿Cómo pude yo respirar en la tierra de tu alma?
No sé cómo tu figura me ha salvado.
¡Qué efímero fue mi amor por ti!
Los tiempos se sumergirán en una penumbra que ni diez luces podrían iluminar.