Notas e historia
Registro rasgado
Al principio creí las palabras de Sigebert. Que él transmitía la voluntad de Marchutan. La revelación de que avanzábamos hacia un destino más grandioso. Pero todo era mentira.
Sigebert convocó a los Akan del Destino y realizó rituales. A quienes se negaron los llamó herejes, y a quienes aceptaron les prometió el derecho a ascender una vez más como Akan del destino. Pero algunos nunca regresaron. Los que sí volvieron habían cambiado. Sus ojos estaban vacíos, pero su devoción por Sigebert era aún más fuerte. Ya no eran los Akan del destino que conocíamos.
Los seguí para descubrir la verdad. Y allí... fui testigo de algo que no podía creer. Aquellos a los que Sigebert había lavado el cerebro sobrevivieron. Pero quienes mantuvieron su fe en la divinidad empírea hasta el final, quienes rechazaron su voluntad, murieron como Fafnite. El poder de Sigebert era como la autoridad del propio Fafnir.
Escribo estas palabras para transmitir lo que he visto. Fuimos usados, descartados y sacrificados por quienes fueron nuestros camaradas, nada menos.
Voy a huir. Ya no puedo confiar en nadie. Los que quedan vivirán con miedo, sospechando unos de otros.
Si alguien lee esto... por favor, debe creerme. Sigebert no nos guía. Él...
(El resto ha sido arrancado y no se puede leer).