Notas e historia
Registro de la purificación
Registro de la purificación
Los Guardite fueron los últimos protectores que dejaron los antiguos Daevas. Sus cuerpos albergaban el polvo de purificación y su propia existencia era la voluntad de la curación.
La contaminación en los alrededores de la Meseta de Altamia no era una simple enfermedad de la naturaleza.
Se trataba de una cicatriz del pasado, fruto del combate contra el Monarca Dragón Meslamtaeda.
La última sangre que derramó se filtró en la tierra convirtiéndose en un veneno letal que fue consumiendo la meseta a lo largo de los años.
En aquel entonces, enviamos a los Guardite siguiendo la ruta de expansión de la contaminación.
Los Guardite esparcieron el polvo de purificación, sanando las raíces podridas y disipando la densa niebla.
Poco a poco, se recuperó la vitalidad siguiendo su rastro y la tierra que se estaba marchitando volvió a respirar. El tono terroso que se extendía como un hematoma desapareció y una pequeña brizna de hierba volvió a erguirse como anunciando el alba.
Los Guardite no pronunciaron palabra alguna, pero en cada uno de sus pasos se sentía la voluntad de Zumion. Curación, recuperación y una campaña en el silencio. Esa es la voluntad de purificación que esta tierra debe recordar.